lunes, 6 de julio de 2015

El referéndum de Grecia sirvió para reforzar a Alexis Tsipras y rechazar las políticas chantajistas de Europa.





Este pasado domingo se ha celebrado el esperado referéndum en el que los griegos decidían si iban a sucumbir a los chantajes de la Troika y el Eurogrupo, o por el contrario, si era necesario, estaban dispuestos a emprender un camino en solitario alejados de los poderes europeos que han acabado jugando un papel destacado en la ruina económica del país.

La victoria del NO por una amplia mayoría, el 61%, resolvió definitivamente el dilema y Alexis Tsipras salió reforzado para exigir a la Torika y el Eurogrupo un cambio de actitud inmediato. Tras la aplastante victoria, los ciudadanos griegos se echaron a las calles para celebrarlo y se concentraron en las céntricas plazas Syntagma y Klathmonos.

Después de la jornada de referéndum, Alexis Tsipras se pondrá a trabajar hoy, e intentará reiniciar las negociaciones con la mente puesta en una prioriridad, la apertura de los bancos.



sábado, 4 de julio de 2015

León en Común convoca para este domingo una concentración en la Plaza de Botines en apoyo a Grecia.







                                       COMUNICADO DE PRENSA

León en Común convoca para el próximo domingo 5 de julio una concentración en apoyo de Grecia a las 12h. en la Plaza de Botines.

Esta concentración se va a celebrar coincidiendo con el referéndum donde las griegas y los griegos decidirán sobre su futuro, sobre la intervención definitiva de Grecia y sobre los recortes, el austericidio y la asfixia que los especuladores de la Troika pretenden imponer contra los pueblos del Sur de Europa.

La candidatura ciudadana y de unidad popular llama a los leoneses y las leonesas a solidarizarse con Grecia y, de paso, poner un ladrillo más contra las políticas de recortes que se empezaron a imponer en España el día que el PSOE y el PP pactaron la reforma del artículo 135 de la Constitución Española, día en el que se puso la devolución de la deuda por encima de las políticas sociales y el mantenimiento de los servicios públicos. Desde entonces, y tras el rescate bancario, la deuda pública ha pasado de representar el 30% del PIB a casi el 100%. Un incremento provocado por las políticas de recortes y la conversión de la deuda privada de los bancos, consecuencia de la especulación inmobiliaria que ahora desahucia en todo el Estado, en deuda pública.

España está sufriendo un robo y una estafa cuyo ejemplo más grave es el sufrimiento provocado en el pueblo griego. Con esta movilización nos solidarizamos con un Gobierno que sí defiende a la gente y esperamos que en poco tiempo ocurra lo mismo en nuestro país.

León en Común



jueves, 2 de julio de 2015

Ricardo Herreras se pregunta que sucederá cuando el pueblo español decida sobre su modelo de Estado.








Ricardo Herreras Santamarta/


                UN AÑO


¡Pues sí, cómo pasa el tiempo! Se han cumplido 12 meses de la abdicación express de Juan Carlos I y la consiguiente subida al trono de su joven sucesor. En la efeméride, los corifeos más reconocibles de los mass media -y alguna que otra estrella invitada que no se sabe muy bien qué pintaba ahí, caso de Pau Gasol, Alejandro Sanz o Risto Mejide- no han perdido la ocasión de cantarnos y contarnos las excelencias de un Felipe VI al que, a fuerza de repetírnoslo, ya se conoce entre la gente como “el Preparado”. 

            Dejando de lado la delirante persecución de banderas republicanas por la policía controlada entonces por la ahora presidenta de la Comunidad madrileña el día de su coronación, sería de necios no reconocer algunos gestos venidos desde la Casa Real que han contribuido a reflotar un poco la alicaída imagen de la Monarquía entre la población. No obstante, cabe preguntarse qué otra cosa podía hacer un monarca que carece de la legitimidad de su predecesor (conseguida por el casi mítico relato que nos han vendido de su papel en la sacrosanta Transición y el 23-F) y con la pesada herencia del escándalo Noos.

            Dicho eso, y por mucho que la actual “ley Mordaza” nos quiera devolver a tiempos pretéritos, que ninguno de los muchos tiralevitas y pelotas cortesanos que pululan por la “piel de toro” se engañe en lo más mínimo: más temprano que tarde, el pueblo español (depositario de la soberanía nacional, recordémoslo por enésima vez) tendrá que decidir sobre su modelo de Estado, República o Monarquía. Ahora, sin los “especiales” condicionantes (ruido de sables incluido) del convulso periodo de 1975-1978. La sociedad española actual ya no es aquella que, esclerotizada por el miedo, salía de casi 40 años de dictadura. En líneas generales, la crisis iniciada en 2008 la ha hecho madurar, estar mejor informada, tomar conciencia y aprender algunas lecciones.

            No será fácil, desde luego. Pero se hará. Para ello habrá que ir abriendo cada uno de los “siete candados” con los que torticeramente se ha blindado a nuestra Constitución para que ésta sea (y esto resulta triste decirlo) la tapadera/coartada de un régimen oligárquico, corrupto y de ínfima calidad democrática. Por cierto, una Constitución que, cuando así ha interesado, se modificó en su artículo 135 con alevosía, nocturnidad, premeditación por el PSOE/PP para priorizar el pago de la (a todas luces, impagable) deuda sobre derechos sociales fundamentales como educación, sanidad, vivienda o pensiones, convirtiéndola de facto en papel mojado…

            En lo que a mí respecta, lo tengo bastante claro: cuando vea que se cambia la frase utilizada en la fórmula de investidura de nuestros representantes políticos que reza “con lealtad al Rey” por la de “con lealtad al pueblo”, empezaré a pensar que estamos en el buen camino para que este país sea mucho más democrático.

                                                                                               RICARDO HERRERAS  



miércoles, 1 de julio de 2015

Ley Mordaza en León. Los convocantes de la manifestación temen que ésta lleve hacia un "Estado Policial".






Este martes ha tenido lugar una manifestación para protestar contra la Ley Mordaza, que podría ser derogada en la próxima legislatura si se produce un cambio de gobierno.

La protesta se había convocado por diferentes colectivos, partidos políticos y sindicatos a los que acompañaron medio millar de leoneses desde la plaza Botines hasta la Inmaculada, lugar, en donde se leyó un comunicado frente a la Subdelegación del Gobierno. Los convocantes interpretan que la ley podía conducir a un "Estado Policial" y en la manifestación se exhibieron lemas tan explícitos como que esta noche volvemos a 1939.

Lo cierto, es que el Anteproyecto de Ley que hoy ha entrado en vigor resulta de los más polémico por la restricción de varios derechos fundamentales como los de reunión, manifestación, huelga o libertad de expresión. Pero además, ésta viene ajustada con el "sobrevalorado valor" que tendrán los testimonios de los miembros de la Policía o Guardía Civil, mientras que los jueces perderán protagonismo.



martes, 30 de junio de 2015

Juan Matínez Majo acaba con el espíritu Carrasco que se había aferrado a la Diputación de León.





Los años de gastos egocéntricos en estancias personales de la Diputación, de opacidad y puertas cerradas -que comenzaron cuando llegó Isabel Carrasco-, podrían haber terminado ya. En efecto, el nuevo presidente Martínez Majo ha acabado de golpe con el espíritu Carrasco que aún imperaba en el Palacio de los Guzmanes como consecuencia del servilismo, el temor o la falta de personalidad, de los que sucedieron a la polémica expresidenta.

Así, desde el año 2007 la Diputación se había cerrado a la ciudadanía y el derroche en algunas estancias privadas se disparaba escandalosamente mientras la corrupción brotaba por los pasillos de palacio. Sin embargo, tras el fallecimiento de Isabel Carrasco -el 12 de mayo de 2014- algunos leoneses creyeron que la Diputación se reencontraría nuevamente con la ciudadanía aunque las maneras de los nuevos presidentes propiciaron que la era Carrasco tuviera continuidad. Y tal era ésta, que todas las mañanas se ponía una rosa fresca bajo el retrato de la expresidenta, a pesar de lo poco querida que era en León.

Por fin, todo ello parece haber terminado ya, puesto que el nuevo presidente ha acabado con el oscurantismo y las costumbres excéntricas de los últimos tiempos. Así es, Martínez Majo retornará al despacho presidencial de siempre, a la vez que volverá a abrir las puertas de la Diputación a los ciudadanos, e incluso, acabará con la reciente costumbre de poner todos los días una rosa fresca para honrar a la difunta.



lunes, 29 de junio de 2015

Hubris. La soberbia de los poderosos vista por Ricardo Herreras.






Ricardo Herreras Santamarta/




HUBRIS

Ernest Hemingway escribió una vez que "el poder afecta de una manera cierta y definida a todos los que lo ejercen”. Así, como auténticos enfermos, muchos dignatarios sufren extraños síntomas que van desde la necesidad de recibir halagos hasta los casos más clínicamente agudos de quienes se sienten elegidos por la providencia para llevar a cabo una misión trascendental.

En realidad ya los antiguos griegos acuñaron el término hubris para designar el mayor pecado que podían cometer héroes míticos como Aquiles: imbuirse de un ego insuperable, creerse invencibles, poseedores de dones excepcionales y superiores al resto de los mortales, lo que les conducía a enfrentarse ciegamente a los mismísimos dioses para acabar siendo víctimas de su soberbia. Porque tras hubris, al final del camino siempre aguardaba la terrible némesis, personificación de la desgracia total y ruina absoluta.

Cuando todo el mundo habla en el bicentenario de la batalla de Waterloo de lo que ésta supuso el ocaso de Napoleón, pensaba estas cosas con respecto a otra efeméride acaecida curiosamente también en el mes de junio, el día 24, a la postre muchísimo más decisiva para su derrota final: los 203 años de la invasión de Rusia.

En 1810, Napoleón Bonaparte se encontraba en la cima de su poder. Sus victorias en el campo de batalla le habían convertido prácticamente el dueño del continente… al menos el dueño terrestre. Mientras Inglaterra aprovechaba su constitución insular para mantenerse alejada de sus garras, solo España le estaba dando quebraderos de cabeza. Entonces, el zar Alejandro I se negó a seguir sus dictados. El corso se sintió insultado y, en una decisión tan innecesaria como arrogante, decidió invadir el Imperio Ruso con un colosal ejército de más de 600.000 efectivos compuesto por sus mejores hombres.

Queriendo emular a Alejandro Magno, el ascenso a la gloria de aquel hombre de genio indiscutible sólo podía concebirse en términos de una irrefrenable superación de lo conseguido con anterioridad. Pero lo que no se podía imaginar el todopoderoso emperador galo es que seis meses después perdería en encarnizadas batallas a casi todo el cuerpo expedicionario mandado al gigante eslavo. Los rusos se alzaron en guerra patriótica contra los invasores y les opusieron una resistencia sin precedentes. El riguroso invierno y las enormes distancias terminarían de transformar aquella alocada aventura militar en un completo desastre del que nunca se recuperaría.

En 1941, 129 años menos dos días después, otro hombre “llamado” a conquistar Europa, esta vez alemán, volvía a pecar de hubris en similar escenario. La Historia se repite sin que algunos aprendan nada de ella.


                                                                       RICARDO HERRERAS