martes, 28 de julio de 2015

El nuevo cuento del Partido Socialista Obrero Español. Como seguir engañando al votante de izquierdas.








  Ricardo Herreras Santamarta/



                             CUÉNTAME UN CUENTO 

Tras semanas poniéndose de perfil, el actual líder del Partido Surrealista de las Ocurrencias Esporádicas (PSOE) se ha venido arriba y, entre otras promesas, nos viene estos días con la antes denostada Renta Básica cuando la proponían los demás. 

Con prisas por recuperar el terreno perdido con Podemos tras lo ocurrido en Grecia y obsesionado por dejar de ser el hazmerreír de la política española, un atribulado Pedro Sánchez nos abruma ahora jurando que su partido hará todo lo que no hizo en los muchos años que gobernó (banca pública, reforma fiscal, blindaje constitucional de sanidad, educación y pensiones) y pudo hacerlo, cuando la realidad es que éste nunca cometió “errores económicos”, sino una premeditada/planificada transición hacia el neoliberalismo desde los ya lejanos tiempos de Suresnes, cuyo colofón final lo llevará a ser tan poco distinguible de la derecha como los galgos de los podencos. O como mucho a administrar la miseria (caso de los birriosos 426 euros, una indigna limosna que solo da para sobrevivir en condiciones animalizadas, comprar comida de microondas y tener al personal todavía más cogido por los cataplines) entre los desheredados del sistema, nada que ver con lo que un día fue el Estado del Bienestar. 

No obstante, parece que el ya de por sí desencantado votante de izquierdas (harto de promesas incumplidas y esperanzas traicionadas) va descubriendo la farsa que se esconde tras el discurso oficial con el que los miembros de la cúpula "psoecialista" han enmascarado siempre su perruno respaldo al statu quo vigente. Porque una cosa es encararse teatralmente a Rajoy en el Congreso y otra muy distinta lo que hacen luego por lo bajinis, con sus llamadas apaciguadoras a las empresas del IBEX35 o a la Conferencia Episcopal, por no hablar de los muchos trapicheos que se traen en comandita con los chicos del PP.

En puridad, sus bases ya decidieron “renovar” el partido apostando por un tipo que estuvo personalmente implicado en la estafa monumental de Bankia, votando primero a favor de los sueldos estratosféricos para los directivos y luego en contra de investigar las causas de la quiebra financiera. Y, bien pensado, ¡menos mal que los afiliados del PSOE eligieron entonces candidato por la cara, como si de un casting televisivo se tratara! Lo mismo podrían haber votado directamente a Rato...


                                                                                  RICARDO HERRERAS



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