jueves, 10 de septiembre de 2015

Te pego leche... ¿dónde estará ahora Ruiz Mateos? ¿en el cielo, en el infierno o en un paraíso "fiscal"?.








Ricardo Herreras Santamarta/
 
                                                                             “RUIZMA”

Nos ha dejado otro grande. Quiero decir otro grande agujero que, como Bankia y tantos otros desfalcos, robos, evasiones fiscales, sobres opacos, tarjetas black y demás "hazañas" de ex alcaldes, ex ministros, aforados, tonadilleras y hombres de negocios patrios a buen seguro tendremos que reponer con dinero público. Y siguiendo la estela de aquellos, lo ha hecho dejando también a un montón de familias estafadas y trabajadores en la puta calle, amén de eludiendo sus responsabilidades penales. Aunque, bien pensado, con el “agilísimo” sistema judicial que padecemos, lo mismo debería haber vivido la edad de Matusalén para ser condenado en algún momento...

A pesar de tener asumido desde hace tiempo que España no es un país, solo el gran negocio de 50/60 oligarcas más algún que otro pillo invitado a la mesa caso del recientemente finado, siempre me resultó chusco el que se considerara “empresario” (bueno, en el sentido de lo que aquí se estila, con los Jesús Gil, Villalonga, Muñoz o Martínez Núñez de turno, quizás sí) al opusino Ruiz Mateos. Porque en realidad este “santo varón” hispano, fiel pater familias de nutrida prole y patrón populista de verborrea afectada nunca levantó una jodida empresa en su puñetera vida. Galerías Preciados, El Caserio, Clesa, Trapa y demás filiales de Rumasa/Nueva Rumasa fueron en puridad creaciones de otros que, en un momento de dificultad económica, serían compradas a precio de saldo por el amanerado meapilas gaditano para ser vilmente saqueadas y utilizadas de pantalla para sus muchos tejemanejes financieros.

Por el camino, una chapucera expropiación en 1983 que solo sirvió para enriquecer a los amigos de Felipe González “alias el Trolas” (y si no, que se lo pregunten al potentado venezolano Cisneros), un estrambótico puñetazo a Miguel Boyer al grito de “te pego, leche”, rocambolescas e inverosímiles huidas al extranjero, surrealistas performances disfrazado de Superman, la abracadabrante presidencia del Rayo Vallecano a cargo de su muy devota señora esposa Teresa Rivero... y mientras el susodicho se descojonaba literalmente del mundo robando a todos para dárselo a sí mismo con un descaro inenarrable, no pocos chupatintas le reían sus escasas gracias a cambio de marcianas entrevistas, y no pocos tampoco de incondicionales lo jaleaban o sacaban a hombros cual torero por la “puerta grande” de los juzgados. Incomprensible, ridículo y grotesco sainete que nos ha recordado los esperpentos de Valle-Inclán, el cual se quedaría entre estupefacto y complacido al ver hoy a sus deformes creaciones literarias ocupar el centro mismo de la atribulada escena pública española.

Volviendo la vista atrás, todo parece tan irreal por absurdo que incluso empiezo a dudar de que este pájaro de cuenta haya fallecido de verdad. Igual solo estamos ante otra (Trapa)cería más de las suyas para no seguir pagando las incontables deudas acumuladas y lo mismo ahora el muy sinvergüenza está en alguno de esos paraísos fiscales a los que siempre fue tan adicto. De ser cierto, si yo fuese uno de los muchos santos a los que tan hipócritamente rezaba para ganarse el cielo -San Pedro o San José María (Escrivá de Balaguer, no Aznar, eh?)- y me lo encontrase ahí arriba, me echaría de inmediato la mano a la cartera. ¡Qué peligro!

En resumen, que ya decía el gran Rafael Chirbes “no hay riqueza inocente”. No en vano reza el adagio “Nadie se ha hecho rico honradamente”. ¿Verdad “Ruizma”?


                                                                                  RICARDO HERRERAS


 

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