martes, 20 de octubre de 2015

Escapulario de la Virgen del Carmen. Ricardo Herreras presenta la pieza del mes en el Museo de Mansilla de las Mulas.





El investigador y colaborador de LA CEPEDA Noticias Ricardo Herreras Santamarta, presentará el próximo 24 de octubre en el Museo de Mansilla de las Mulas la pieza del mes con la ponencia titulada Escapulario de la Virgen del Carmen: entre la devoción religiosa y la creencia popular. La entrada a esta conferencia será gratuita y tendrá lugar en dicho museo a partir de las 18:30 horas del próximo sábado.

Ricardo Herreras es un buen conocedor del sureste de la provincia y ya hace algún año que finalizó un trabajo sobre las voces leonesas de esta zona, aunque todavía permanece inédito. Se trata de una investigación que sin duda, ayudará a enriquecer nuestro querido leonés. En esta ocasión, sin embargo, se centrará en el escapulario de la Virgen del Carmen y por ese motivo nos ofrece el siguiente adelanto:



El escapulario devocional de la Virgen del Carmen es un objeto unido de forma indisoluble a las prácticas religiosas católicas en nuestro país. Al haber servido muy probablemente de prototipo para todos los demás, el llamado “escapulario marrón” trasciende los propios límites de la Congregación Carmelita a la que pertenece, pues es con mucha diferencia el más conocido, antiguo, extendido e importante de todos los escapularios.
Igualmente símbolo material de creencias populares, en él se han visto reflejadas no solo las corrientes doctrinales que han jalonado la ya longeva historia de la Iglesia Católica sino también los diferentes matices que configuran el complejo universo de las creencias que se retrotraen a los tiempos más primitivos de la Humanidad, enraizando así con no pocos leiv motivs mágicos. Es por ello que los escapularios se hayan estudiado dentro de las disciplinas antropológicas como algo muy próximo al mundo de los amuletos y talismanes, con los cuales los seres humanos han intentado siempre protegerse de funestos destinos, prevenir desgracias o por el contrario atraer la buena fortuna mediante la canalización de las energías positivas.
En ese sentido, la dicotomía que dicha pieza lleva implícita desde sus mismos orígenes -objeto de devoción religiosa por un lado y objeto de creencia popular de connotaciones irracionales por otro- explicaría el encendido debate no exento de polémica que los escapularios concitan en sus dos vertientes sacras, la mágica y la religiosa.
Objeto de devoción de naturaleza eminentemente humilde y austera, amén que personal, popularizado con el tiempo hasta formar parte del acervo tradicional, prácticamente desaparecido en cuanto su uso cotidiano en la actualidad, defendido a ultranza por sus más devotos fieles y vilipendiado a menudo como superstición propia de mujeres y niños... lo cierto, es que los escapularios llevan acompañando al hombre en su dimensión más espiritual en los últimos siete siglos.
Aunque ya solo sea por eso, merecen ser estudiados con rigor en las instituciones etnográficas y considerarse su presencia en cualquier museo, aún en pequeñas cantidades, todo un lujo.


                                                                 

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