domingo, 3 de abril de 2016

El Atlético Astorga volvió a pinchar en casa y se complica la vida.






Pésimo. Así es el balance que deberá hacerse del encuentro disputado ayer en La Eragudina entre el Astorga y el Burgos, perteneciente a la jornada 32 del Grupo I de la Segunda División B y arbitrado por el colegiado aragonés Cristian Adrián Lixandru.

Los 800 espectadores que pagaron ayer confiando en que el Atlético Astorga consiguiera la victoria y tomase una bocanada de aire, salieron del estadio decepcionados y con el sentimiento interno de que el equipo se está complicando innecesariamente su existencia después de que durante varias jornadas los resultados obtenidos en su feudo estén siendo claramente negativos.

Sin restar méritos al trabajo realizado por los blanquinegros, lo cierto es que los jugadores de Paulino no supieron manejar el partido y en el minuto 29, José Fran colocó el esférico entre las redes. Lo que parecía entonces un handicap se convirtió en el gol definitivo y letal después de que el Astorga no supiera hacerse con las riendas del partido y solucionar a tiempo la papeleta. El penalti fallado por David Bandera y las diferentes ocasiones erradas en los momentos decisivos del encuentro dejan en una nefasta situación a los jugadores del Atlético Astorga a pesar de que su afición respondió, pagando y apoyando al equipo en el Medio Día del Club.

Sin duda, los jugadores se merecen un tirón de orejas y ayer, nuevamente perdieron otra oportunidad de evitar los apretones y complicaciones de la tabla. En definitiva, el Astorga sigue decepcionando en casa a la afición y a partir de ahora deberá ponerse en las pilas en La Eragudina si quiere salvar la categoría.



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