martes, 19 de abril de 2016

Antonio Silván se la lía a los padres, profesores y alumnos del conservatorio y Ricardo Herreras te lo cuenta.







Ricardo Herreras Santamarta/


                                                  A VUELTAS CON EL CONSERVATORIO

Desestimando la idea inicial de construir un nuevo espacio en la zona de La Palomera, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento local se han puesto de acuerdo -pasándose por el forro de sus caprichos la cualificada opinión de quienes trabajan y estudian en él a diario: aquí lo del tan cacareado “consenso” solo es un mantra- para trasladar el vetusto Conservatorio de la ciudad a un lugar tan “cultural” (¿será por lo de la Cultural y Deportiva Leonesa?) como los bajos del desangelado estadio de fútbol.

Es verdad que nuestra ciudad necesita con urgencia un edificio que albergue un Conservatorio público digno. Básicamente, porque no todo el mundo puede pagarse las costosísimas clases privadas de un instrumento musical y no sería de recibo que en pleno siglo XXI nadie, absolutamente nadie (niño, joven o adulto) con talento para la música pudiera quedarse sin dichas clases por no poder costearlas.

El alcalde mismo había afirmado en fechas recientes que León tendría “el conservatorio que se merece”. Pero con la decisión de trasladarlo allí, parece que León se merece en verdad muy poco. Y la consideración que aquí se da a la cultura por parte de algunos mandatarios que circunstancialmente están al frente de nuestros organismos públicos, aún menos.

                                              
                                                                        RICARDO HERRERAS


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