domingo, 22 de mayo de 2016

Monsanto: el poder del mal. Un rastro de muerte y desolación.






María Valero/ LEÓN.





                                                  MONSANTO: EL PODER DEL MAL

Con ocasión del Día Internacional contra Monsanto, en una concentración convocada por Izquierda Unida, nos hemos reunido para informar a la población sobre  una de las figuras más dañinas dentro del mundo de los alimentos y para el medio ambiente, que carece de ética y escrúpulos y que  allí por donde pasa va dejando un rastro de muerte y desolación.
Investigaciones científicas han demostrado una y otra vez a lo largo de los años que los alimentos genéticamente modificados y los agrotóxicos de Monsanto han conducido a problemas graves de salud, tales como tumores, cáncer (mama, próstata, pulmón), infertilidad y defectos congénitos.

Prueba clara de ello es el caso de Misiones (Argentina), donde han fumigado con glifosato y es la causa directa e indiscutible de que los niños nazcan y sobrevivan con graves secuelas y malformaciones. 

Se ha demostrado que los transgénicos no son más nutritivos, ni más resistentes a plagas y además, provocan cáncer. Sin embargo esta compañía ha conseguido hacerse con el poder absoluto sobre las semillas y sobre su composición genética, hasta el punto de que los agricultores que cultivan de forma orgánica y sostenible se han visto seriamente perjudicados por esta compañía, llegando incluso a ser amenazados, sin que las autoridades tomen medidas al respecto. En los países donde esta compañía está implantada los intereses del gobierno y de Monsanto tienen fuertes lazos contra los que agricultores no pueden luchar.


Mientras, por su parte, los agricultores cada vez tienen que gastar más dinero en pesticidas ¿adivinan quien los comercializa?... sí, los mismos que venden unas semillas supuestamente resistentes a  las plagas.

Entre los productos creados por Monsanto, que ya se ha demostrado son perjudiciales, se encuentran: Sacarina, PCBs, Poliestireno, DDT, Dioxinas, Agente Naranja, Abono a base de petróleo, glifosato, aspartamo, Hormona de Crecimiento Bovino, Cultivos transgénicos (OGM).

Muchos estudios no han salido a la luz pública ya que Monsanto soborna a médicos e instituciones para seguir comercializando muchos de sus productos.

No obstante, la guerra no está perdida, hemos perdido unas batallas y ganado otras, ya que muchos países han logrado prohibir los transgénicos y el glifosato, lamentablemente para España es una batalla que acaba de comenzar y que depende del esfuerzo de todos y todas.


                                                                                                                   María Valero.


 

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