viernes, 27 de mayo de 2016

San Guillermo 2016. Mañana se celebra la Fiesta de San Guillermo de Peñacorada, que tendrá este año un significado especial de unión y confraternidad internacional.




El pueblo de Cistierna sube tras el pendón a la gruta de S. Guillermo símbolo de encuentro y unión de generaciones. Foto: Siro Sanz.




HALLAZGO DE LA RELIQUIA ANTIGUA DE SAN GUILLERMO DE PEÑACORADA VENERADA EN LA VILLA DE CISTIERNA DURANTE LOS ÚLTIMOS TRES SIGLOS.

Buenas tardes, bienvenidos a la celebración de la novena dedicada al patrón de la villa de Cistierna, San Guillermo de Peñacorada.

Rvdo. Sr. D. Avelino, vicario de esta parroquia, estimados Juan y todos los colaboradores de la ermita, último eslabón de una cadena de siete siglos trabajando y creyendo en las virtudes espirituales que emanan de la gruta de Peñacorada, Cofradía de la Milagrosa,  fieles y devotos del santo patrón.

Hace dos años, después de una investigación animada por el Instituto Bíblico y Oriental, obteníamos la certeza documental que los restos del glorioso Guillermo habían sido preservados durante ocho siglos por monjas benedictinas en un recóndito monasterio berciano, restos que allí habían sido trasladados por la Santa Teresa de Portugal esposa de Alfonso VIII de León. Con aquellas reliquias la Santa Reina Teresa, devota de nuestro Patrón, fundó el monasterio de S. Guillermo de Villabuena. Nos trasladamos al monasterio de S. Miguel de las Dueñas en el Bierzo, allí la comunidad benedictina y su abadesa doña Asunción Gago, después de realizar las formalidades legales pertinentes tuvieron a bien compartir con nosotros una parte mínima de aquellas preciosas reliquias. Desde hace dos años esa reliquia preside la novena y es ofrecida a la veneración de los fieles en un relicario que se adquirió para tal fin. Todo ello, la investigación histórica, la búsqueda de la reliquia en el Bierzo y su posterior traslado a Cistierna se hizo con el fin de continuar la tradición. Pues Cistierna poseía una reliquia extraviada en tiempo indeterminado y, que se ofrecía a la veneración de los fieles en la puerta de la Iglesia de Santa María el día de la fiesta del patrón. Los más ancianos de nuestra comunidad parroquial la recuerdan y describen como un pequeño busto o imagen del santo, hueca en su interior, con un pequeño orificio acristalado que dejaba ver la reliquia guardada en una reserva. Sobre ella se habían depositado los besos reverentes de vuestros antepasados durante más de trescientos años, (para nosotros los restos de nuestros santos siguen conservando la virtus o virtud de la santidad de aquellos a quién pertenecieron, no es superstición, es creencia firme en la comunión de los santos y en otras verdades asentadas con fuerza en el credo católico).

Pues bien, esa antigua reliquia desaparecida hace tantos años vuelve a nosotros y su hallazgo no es casual, depositada en una humilde caja de zapatos por no sabemos quién, es encontrada o mejor dicho salió a nuestro encuentro en la casa rectoral, viene a nosotros de forma providencial, misteriosamente atraída por el interés y veneración que el pueblo de Cistierna puso hace dos años cuando recuperamos un resto del cuerpo de S, Guillermo en el Bierzo. Se cierra así, el círculo descrito entre el pasado, la pérdida de la antigua reliquia conservada en Cistierna y el viaje al Bierzo donde la Reina Teresa había trasladado el cuerpo de San Guillermo. Nos encontramos ahora ante dos reliquias que son una misma cosa, se complementan entre ellas y representan la tradición recobrada pues encarnan el pasado y actúan en el presente, un objeto  sincrético que ha guiado el comportamiento de las gentes de Cistierna reuniéndolas para llevar a cabo ceremonias rituales, rogativas para obtener la lluvia, entonar cánticos, elevar súplicas en épocas calamitosas de hambre y guerra, protegiéndonos por su intermediación del daño y la desgracia, asegurando la existencia estable de las familias y la comunidad, fuente de tranquilidad, identidad y paz interior.

 A primera vista la reliquia recién hallada de S. Guillermo parece tosca e imprecisa, pero  esas mismas cualidades le otorgan calor e inmediatez, y nos obliga a no quedarnos en las apariencias, a contemplar lo esencial que es la acción heroica de San Guillermo, retirándose en las montañas de León en busca del ideal de perfección cristiana según el mandato del Salvador del Mundo. Esta pequeña reliquia, rústico busto barbado de S. Guillermo, novedosa aportación iconográfica del Santo Patrón de Cistierna, aún nos conmueve como a nuestros antepasados, pues la misma sencillez y rusticidad de la imagen nos hace recordar las privaciones que soportó el ermitaño en la gruta de Peñacorada. De hoy en adelante y en años venideros se expondrá a la veneración de los fieles, como se hizo durante 300 años, junto a la reliquia que vino del Bierzo. La reliquia de S. Guillermo de Peñacorada nos une también a Santa Teresa de Portugal devota de nuestro patrón, venerada en el Bierzo y en el monasterio portugués de Lorvao. Este año,  la fiesta patronal tiene un significado especial de unión y confraternidad internacional, nos acompañarán en la romería del día 28: el representante de la cámara municipal de Peñacova, el representante de la Feligresia de Lorvao y 6 miembros de la Asociación del Monasterio de Lorvao, demos ese día  a los peregrinos portugueses ahora unidos a nosotros por la veneración de S Guillermo una calurosa y fraternal acogida, pues ellos también proceden del tronco cristiano defendido y  acrisolado en estas montañas. Que así sea.



1 comentario:

  1. Muchas gracias Miguel Ángel por acordarte de Peñacorada, de San Guillermo y de Cistierna desde tu tierra cepedana.

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