jueves, 14 de julio de 2016

Lucio Ángel Vallejo ya puede reirse hasta de su sombra. Ni siquiera presentó el recurso de apelación.






Es evidente, Lucio Ángel Vallejo es un "cura con suerte" y el Vaticano "un paraíso en la Tierra". La sentencia que le ha caído de 18 meses es como una pequeña penitencia que le permitirá reflexionar con tranquilidad e ir recobrando la normalidad poco a poco.

Tan bien le ha debido sentar el correctivo que no se ha molestado ni en presentar estos pasados días el recurso de apelación al que tenía derecho. Tras haber descontado 9 meses de condena y desde su actual situación de semilibertad, tal vez Lucio Ángel ya esté pensando en nuevas empresas. En verdad, en unas semanas la sentencia será firme, y en pocos meses más el ex párroco de La Cepeda ya habrá pagado por todos sus pecados.

A partir de ahora su futuro se presenta como una incógnita, aunque, quien sabe si dentro de poco lo vemos pasear nuevamente por los montes de Los Barrios de Nistoso u oficiar una misa rápida en alguna parroquia cepedana, de esas que tanto gustan a la gente. En La Cepeda, seguramente, sería bien recibido pues al fin y al cabo... el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Pero lo cierto, es que a día de hoy nadie sabe a dónde lo conducirá la fechoría de la filtración de documentos... a lo mejor se queda en el Vaticano... a lo mejor lo envían a una diócesis muy pobre y muy  lejana... o a lo mejor le vuelven a poner de ayudante a Francesca I. Chaouqui. Por el momento, nada se sabe y habrá que esperar.



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