lunes, 8 de agosto de 2016

Érika Villaécija se enfrenta a su palmarés. La catalano-cepedana tendrá la última ocasión para ser recordada como una gran deportista.






Cuando todo parecía que había terminado para Érika Villaécija, la nadadora catalano-cepedana ha tenido la genialidad de colarse en unos nuevos Juegos Olímpicos, que para ella, serán los cuartos. Aunque el logro entra dentro de la lógica pues Érika siempre ha sido muy tenaz y todavía atesora una calidad que mezclada con su veteranía, le permitían aspirar a conquistar el pase. Pero no nos engañemos, ello es, solamente, un premio de consolación.

La de Cogordeos disputará la prueba de 10 km en aguas abiertas el próximo día 15 a partir de las 12:00 horas y desde el momento en el que salte al agua, se enfrentará a su historial deportivo. En efecto, a un palmarés incompleto del que todavía falta una medalla olímpica y sin la cual nunca podrá ser recordada como una gran deportista. Érika Villaécija no ha conseguido ningún metal en los juegos olímpicos que ha disputado y ello, guste o no, marca siempre una frontera insalvable para los deportistas que practican deportes que entran en el programa olímpico.

No hay duda, Érika se la juega en la que será su última oportunidad y centrará muchas miradas después de que la nadadora haya dado a entender que se ve con posibilidades de obtener una medalla olímpica. Es pues, el momento de demostrarlo y de conquistar la presea que falta en su palmarés. De lo contrario, Érika Villaécija no podrá entrar en el selecto club de los grandes deportistas.



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