viernes, 19 de marzo de 2010

Ahora a por VESTAS. ¿Qué está sucediendo con la energía eólica en la provincia de León?.


La energía eólica en la provincia de León no deja de generar noticias sorprendentes. El ataque al urogallo, el consentimiento de la junta con algunas actitudes incorrectas de los promotores, el intento a toda costa de imponer una energía en zonas prohibidas por la ley, y paralelamente la destrucción del empleo eólico de la provincia, todo ello enmarcado en unos momentos en que la comunidad de Castilla y León se encuentra a la cabeza teniendo la mayor producción eólica del país. Analizados fríamente los datos, comprobamos una serie de incoherencias aparentemente inexplicables.

Solamente la mayor empresa eólica del mundo, la danesa VESTAS, había resistido a la destrucción del empleo eólico de la provincia. Algo sucede cuando una incoherente y contradictoria destrucción de empleo, sobre todo en el Bierzo, siembra de paro a la provincia y sorprendentemente la llena de aerogeneradores incluso en zonas de gran repercusión ecológica, pero eso sí, con unos aerogeneradores que no se fabrican en la provincia donde se instalan y en la cual existe una infraestructura industrial adecuada, tanto que en ella se halla ubicada una fabrica de la más importante empresa eólica del mundo, VESTAS.

VESTAS, que ha generado estos últimos años empleo en la provincia y que tenía prevista una inversión de 50 millones de euros y la creación de 500 nuevos puestos de trabajo podría venirse atrás en su proyecto, hecho de gran gravedad si tenemos en cuenta, que las ya avanzadas gestiones de empresas auxiliares que se implantarían podrían elevar esta cifra a la generosa cantidad de 3.000 puestos de trabajo. La fábrica de VESTAS que se encuentra ubicada en el polígono industrial de Villadangos, se encuentra entre las 3 con mayores proyectos inversores de la multinacional en todo el mundo. Sin embargo, la situación crítica de la industria de componentes de energía eólica en el Bierzo parece que comienza a afectar también a VESTAS.

Uno podría pensar que el reciente parón eólico es el causante de estos desafortunados sucesos, sin embargo no es este el principal motivo del desastre. Durante algunos años, el sector eólico en la comunidad se impuso de unas maneras determinadas y en las que la junta decidía de forma absoluta, hasta que los tribunales le han hecho frenar. A través de la máxima administración competente se han decido o autorizado los proyectos eólicos realizados, algunos de los cuales los tribunales han rechazado por su impacto ecológico.

Sin embargo, los reproches en el sector de los fabricantes eólicos se encuentran en relación con la falta de pedidos en Castilla y León, la mayor productora de energía eólica del país, que por cierto, es donde se encuentran nuestras fábricas. El alcalde de Villadangos ha manifestado su sorpresa indicando que resulta lamentable comprobar como muchas eólicas que se instalan en la comunidad encargan sus palas y material a empresas de otras zonas cuando deberían apoyar sobre todo a las que deciden apostar por esta tierra, y por los empleos de nuestros ciudadanos. Las emotivas palabras del alcalde Teófilo Martínez no dejan de ser un tanto sorprendentes, por cuanto las administraciones gobernadas por su partido político, el PP, son las que con sus decisiones han creado esta surrealista situación.

Las instalaciones de los parques eólicos no se realizan al azar, largas gestiones y autorizaciones las preceden antes de ser acometidas, y de forma muy evidente hasta el presente, por la junta. Tanto, que hasta se permiten hacer caso omiso a las órdenes de los tribunales y permiten continuar trbajando incluso dónde lo prohiben las leyes. El mundo de las casualidades no existe, cuando se instala un parque eólico, hasta el más mínimo detalle está perfectamente planeado, autorizado y controlado desde el proyecto inicial en cualquiera de sus ámbitos administrativos y laborales, al fin y al cabo, como en cualquier empresa.

Si se están produciendo extrañas anomalías, hay que buscar el nexo de unión que pueda dar coherencia a esta estrategia destructiva para el empleo de la provincia de León y en la que se hallan implicados promotores, fabricantes y administraciones entre otros. El mundo de las casualidades no existe.

Desde CEPEDA CHIC no se ofrece ningún nombre de cualquiera de estas entidades, pues son bien conocidas en el sector en el cual están participando, lo que se debe de buscar es su nexo de unión, sea cual sea.

La pelota ahora queda en el tejado del Alcalde de Villadangos que parece sentirse en soledad y sin el respaldo de las administraciones gobernadas por su partido político (junta y Diputación por el PP), si tenemos en cuenta que ha indicado también que ve con enorme preocupación como administraciones e inversores miran hacia otro lado en vez de apoyar.

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