viernes, 24 de septiembre de 2010

JULÍN, la estafa minera del régimen franquista.


Hace ya algunas décadas, la empresa minera JULÍN instalada en Espina de Tremor, dejó de pagar a sus trabajadores varios meses durante los años de la dictadura franquista. En aquellos tiempos, me comentaba este pasado verano un ex-minero y hostelero jubilado, como los mineros si intentaban reclamar algún derecho laboral se encontraban en un santiamén apuntados por un fusil, él mismo tuvo que vivir algunos incidentes. De este modo, se comprenderá que los trabajadores de aquella época, no pudieran reclamar su dinero en condiciones mínimas de seguridad ante el régimen dictatorial.

A Espina acudían también andaluces o portugueses a trabajar, por la misma razón, que mineros jóvenes de nuestra zona decidían replantearse su vida laboral, dejaban las minas y buscaban un proyecto diferente en provincias bien distantes de León. Las ciudades emergían, y a la mina o al pueblo siempre se podía volver.

En aquellos años de intolerancia, la empresa JULÍN dejó a varias decenas de trabajadores sin pagar, algunos de los cuales emprendieron nuevas aventuras laborales en provincias alejadas de León. La estafa económica gestionada por el régimen franquista tardó años en resolverse, y cuando por fin, la dictadura decidió pagar una parte de lo estafado a los trabajadores, algunos ya habían emigrado a las grandes ciudades. Por esta razón, varios mineros que ya vivían alejados, enviaron a cobrar la parte económica que les abonaban (también devaluada tras los años transcurridos) a los familiares que permanecían por la zona. El régimen del dictador se negó a pagarles y se quedó con el dinero de los mineros.

En esta estafa, también se vieron afectados varios mineros cepedanos de Los Barrios de Nistoso, alguno no cobró, el régimen dictatorial se quedó con su dinero, el dinero que ganó picando carbón.

Mañana los mineros van a llegar a La Cepeda, por ello, es el momento oportuno para animarles a que sigan con su reclamación de nóminas a las empresas que se niegan a pagar el dinero que han ganado trabajando. Afortunadamente, Franco murió y su régimen implantado por la fuerza de las armas, desapareció. En la España de hoy, pese a las cosas mejorables que pueden y deben hacerse, los trabajadores tienen derechos y viven en libertad, los años de la temible dictadura terminaron. Seguid luchando por el futuro y pensad que en el Pozo Casares de Tremor de Arriba, muy cerca del lugar de la estafa franquista de JULÍN, se están jugando la vida todavía 9 mineros por el futuro de la región. Nadie os va a apuntar hoy con un fusil al salir por la bocamina.

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