jueves, 30 de septiembre de 2010

La II Marcha Negra llegó a León. La manifestación minera paso a paso.

Pasadas las 16:30 del día de ayer, los leoneses ocuparon las aceras del Crucero a la espera de que los mineros de la II Marcha Negra entraran en la ciudad de León.

Por fin, tras la espera, la II Marcha Negra entraba entre ovaciones y aplausos en dirección a la plaza de San Marcos, donde la minería acordó reunirse a las 17:00 horas.

El acceso a San Marcos, se realizó a través de un puente en el que los pendones ofrecían la nota de color. Los de Igüeña no faltaron a la cita, allí estaban exhibiendo su divisa.

Miles de leoneses acudieron a la cita con los mineros, las buenas noticias llegadas sobre el Decreto, posibilitaron que la reunión se disfrutase como una pequeña celebración parcial, pues todavía no estaba todo resuelto, las nóminas no se han cobrado.

En la plaza de San Marcos se produjeron varias intervenciones, pero fue la del minero de la imagen y las de sus otros compañeros en huelga de hambre, las que despertaron mayores ovaciones. Los mineros se acordaron de todos los que han colaborado en la consecución del Decreto con sus reivindicaciones, como por ejemplo, los mineros que ayer finalizaron el encierro de Palencia o los todavía encerrados de Tremor de Arriba. También recordaron que ya tienen Decreto, pero que no se han cobrado las nóminas.

Durante esos momentos, la Gran Vía de San Marcos se encontraba también con numeroso público que esperaba la llegada de los mineros, varios miles de leoneses ofrecieron a lo largo del día su apoyo a los trabajadores, sabedores de la importancia que tiene el sector en la provincia.

Los mineros avanzaron por Gran Vía de San Marcos hasta que divisaron un grupo de pancartas, entonces decidieron parar. Se trataba de un grupo de sindicalistas que tenía programada una manifestación para más tarde, a las 6 de la tarde debían reunirse en la plaza de San Marcos con sus seguidores, sin embargo, no se dirigían a su punto de salida y permanecían parados y ocupando la calle junto a las sedes sindicales.

Nuevamente los mineros avanzaron y al llegar al punto de encuentro, les pidieron que se retiraran y les dejaran continuar la marcha por León, pero los sindicalistas se negaron. Según indicaban los mineros su reivindicación era independiente y no querían que se politizara, ni que el grupo sindical recién aparecido, encabezara la manifestación minera con sus banderines y pancartas.

Ante la negativa por parte de los sindicatos de retirarse, los mineros decidieron sentarse y esperar a que se marcharan cantando al unísono... AQUÍ ESTÁN, ÉSTOS SON, LOS QUE PICAN/SACAN EL CARBÓN. Pese a que la protesta, como se ve en la imagen, llegaba a las mismas puertas de los sindicatos, los sindicalistas se mantuvieron en su intención de encabezar y protagonizar la manifestación minera.

Fue en ese momento, ante la imprevista e intransigente actitud de los sindicatos, cuando los anónimos leoneses que acudieron a apoyarlos, decidieron sentarse con los mineros. Sin embargo, los sindicatos decidieron persistir en su actitud.

Analizado el dilema, los mineros decidieron entonces desviar su marcha, y en la misma intersección del conflicto, giraron hacia la izquierda para acceder al centro de la ciudad desde Padre Isla. Entre un inmenso pasillo humano hecho por los numerosos leoneses que les seguían, los mineros afrontaron el nuevo e imprevisto itinerario.

Todo el público decidió entonces seguir el nuevo camino de los mineros, que desde Padre Isla, afrontaba ya el último tramo de la manifestación.

Al llegar al final de la calle Padre Isla, los mineros hicieron un pasillo para que la banda de gaitas de Matarrosa del Sil, accediera en primer lugar al destino final de la plaza de San Marcelo, espacio en el que tocaron varias canciones. El momento del pasillo fue realmente emotivo, pues los gaiteros lo hicieron tocando con sus gaitas Santa Bárbara bendita, y todo ello, mientras el multitudinario público allí presente los acompañaba cantando la letra de la canción.

Llegados al punto de destino, la banda de Matarrosa amenizaba al numeroso público concentrado en San Marcelo y en todas sus inmediaciones, mientras tanto, como se aprecia en la imagen, la manifestación sindical se encontraba en los primeros metros del espacio destinado a la circulación de vehículos de la calle Ordoño II, pero no había manifestantes, solamente se hallaban los sindicalistas, a los cuales observaba la gente que pasaba por las aceras.

Al poco tiempo, sin ningún tipo de acto o celebración, los 200 ó 300 sindicalistas congregados, abandonaron sin compañía de público la calle Ordoño II, enfilando la Gran Vía de San Marcos en dirección a sus sedes.

Pasado un rato, la manifestación concluía y los mineros de la marcha, dejaban las etapas de a pie, para subir a los autobuses que los iban a devolver a sus domicilios. Por fin, entre los aplausos de la gente y las caras de emoción, concluía una nueva jornada para archivar en la historia de la minería leonesa.

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