viernes, 17 de septiembre de 2010

Viloria y Alonso desafían al Estado en actitud chulesca.


Los empresarios autores del timo al Gobierno y culpables del impago de miles de nóminas a los mineros, sorprendentemente estan indicado que necesitan más dinero o que no sabían que el dinero era para pagar a los mineros. La falta de medidas adoptadas por el Gobierno de España para acabar con la multimillonaria estafa, está permitiendo a los pícaros una actitud farruca y burlona. En este estado de cosas, si el desde el Gobierno no se actúa inmediatamente se convertirá en el máximo responsable de las consecuencias de toda esta tragedia laboral. Los empresarios que se han mofado del Gobierno y de los mineros, se permiten ahora chulear como quieren a todas las instituciones del Estado, pues parecen entender que el Gobierno de España es incapaz de hacer nada contra ellos.

Lo que si parece ser evidente en este conflicto, es la violencia empleada por los cuerpos de seguridad del estado en las zonas de enfrentamiento y no solamente en contra de los mineros, en efecto, ayer, como ya viene sucediendo desde que se inició el conflicto en la Magdalena, los GRS volvían a perder el control lanzando un bote de humo dentro de una vivienda (los dueños tuvieron que denunciar el hecho a la Guardia Civil), también provocaron el llanto de alguna mujer y cometieron un error al intentar detener a unos individuos que no eran mineros.

La violencia con que vienen empleándose contra las víctimas del impago empresarial los cuerpos de seguridad del estado, ha dado lugar a la protesta de varios representantes sindicales, pues están ciertamente alarmados con la actitud de los antidisturbios.

Por su parte, se ha indicado también desde partes representantes de los trabajadores, que se piensan radicalizar las protestas, pues nada parece estar solucionándose.

Ayer se volvieron a cortar todo tipo de vías de comunicación, así como a producirse enfrentamientos en el casco urbano de la Magdalena en los que parece no tenerse en cuenta a las personas ajenas al conflicto. Por otra parte, los mineros de la zona de Bembibre volvieron a interceptar el tráfico ferroviario una vez más, el corte controlado paró la circulación de ferrocarriles pero no impidió continuar el viaje a los pasajeros, que pudieron llegar a su destino en autobuses.

Hoy se prevee una dura jornada de protestas, pues los mineros se encuentran a la espera de que el Gobierno comience a actuar de una vez contra los timadores, que ahora han decidido ya, desafiar al Estado adoptando una actitud de auténticos macarras.

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