domingo, 11 de noviembre de 2012

Madrid Arena. Ana Botella debe de dimitir ya. La Alcaldesa de Madrid pide a la virgen de la Almudena que solucione los problemas.


Ana Botella todavía no ha comenzado a depurar responsabilidades y tal vez por ello, una encuesta publicada ayer en el programa televisivo de La Noria, reflejaba el descontento de los españoles hacia la Alcaldesa de Madrid. El 89% de los españoles piden la dimisión de Ana Botella.


Parece increíble, pero casi dos semanas después de la siniestra fiesta que acabó con la vida de 4 chicas en Madrid, todavía no se sabe prácticamente nada. Bueno, una cosa sí, que en un primer momento nos quisieron engañar y distraer a todos con una bengala, ocultando las verdaderas razones que propiciaron esta tragedia humana, que hasta el presente ha dejado hundidas a cuatro familias y con secuelas, a numerosas personas que se vieron enuvueltas en tan fatal accidente.

Por el momento, se conoce que el lugar registraba un exceso de aforo injustificable, que la seguridad no era suficiente y que el servicio médico para cubrir las necesidades de miles de personas quedó en las manos de un médico casi octogenario y de su hijo. Sí, éstas han sido algunas de las cosas que ya hemos empezado a conocer sobre la fiesta del Madrid Arena y que nos tienen a todos estupefactos. 

Bueno, eso a algunas personas, por que otras como la Alcaldesa de Madrid prefirieron irse después de aquella fiesta mortal a un balneario de Portugal, en vez de comenzar a asumir responsabilidades y empezar a hacer justicia. En verdad, esta falta de sensibilidad por parte de esta "enchufadísima" Alcaldesa de Madrid ha dejado bien claro quién es cada quién y por eso se entiende mejor por que todavía no se ha empezado a hacer justicia.

Pero si ello no fuera suficientemente indignante, la mujer del ex-presidente Aznar (ese que gestionara tan mal los atentados del 11M en Madrid ó la tragedia de los soldados del Yakolev a través de su Ministro Federico Trillo-Figueroa), este pasado viernes mostró su faceta más incompetente e impresentable pidiéndole a una virgen católica que le resolviese la papeleta. En efecto, pidió que ayudase a las familias afectadas mediante una especie de aquelarre en la que utilizó la fórmula mágica Infinita Misericordia. Pero mientras ella ofrecía su imagen lastimera a las cámaras en su espectáculo de chamán de tribu africana, las familias afectadas continuaban sufriendo sin tener el consuelo siquiera, de sentir el apoyo de la justicia y de conocer, por que sus hijas habían fallecido.

Mucho me temo, que a estas alturas Ana Botella ya ha sobrepasado todas las barreras de la decencia y por ello, debería de dimitir. En efecto, según se viene confirmando en los medios, todo lo relacionado con el trágico evento festivo respondió a amiguisímos municipales que quisieron ganar más de la cuenta en un escenario que no reunía buenas condiciones y en el que para colmo, recortaron sevicios y vendieron más entradas de las permitidas. Señora Ana Botella, aquel día trágico usted debió de renunciar a sus placeres en Portugal y debió de comenzar a depurar responsabilidades de inmediato, pero prefirió ponerse el bañador.

A partir de ahora, tendría que mirar más a la cara a los familiares de las víctimas y no a la de la virgen de la Almudena, por que ésta no va a hacer nada ni por las familias, ni por las secuelas psicológicas de algunos jóvenes que fueron a la fiesta, pero no se engañe, tampoco por usted cuando se vea obligada a dimitir en breve.


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