sábado, 12 de enero de 2013

Tercer aniversario del terremoto de Haiti. Versos críticos para recordar una tragedia inolvidable.





¿Dónde están ahora los micrófonos? ¿Dónde las cámaras? ¿Dónde aquellos países que se peleaban por ayudar a Haiti? En efecto, he aquí una de las actuaciones más vergonzosas e indecentes de los países "desarrollados".

Aunque desde LA CEPEDA CHIC Noticias nada podemos hacer, al menos si que recordaremos al país que nunca se debió olvidar.




El poeta y microrrelatista Luis Nieto del Valle, aunque nació en Valladolid y vivió en esta ciudad 35 años, se siente leonés, pues desde sus últimos años de estancia en la tierra castellana ya soñaba con León, en donde lleva viviendo 22 años.

En su particular paraíso de la montaña oriental encuentra paz e inspiración. Así es, la bella zona de Sajambre le da fuerzas para seguir creando.





ECOS DE HAITÍ



Hoy, en este 12 de enero de 2011,

al punto que amanece,

yo te pregunto, cielo,  ¿ por qué llueves ?

Ha transcurrido un año, el día empieza muy triste,

con las nubes llorando...

¿ Cómo estará, ahora mismo, el cielo sobre Haití ?

¿ Y acaso hubo, aquel día, algún signo en sus nubes ?



No sé qué sentiría la Tierra en sus entrañas,

si quiso apuñalarse allá donde más duele,

con aquel terremoto.

Por qué seguirá abierta la herida sin sutura:

doscientos cincuenta mil   -y mal contados-  fueron...

¡ tan demasiados muertos,

tantos...  tantos !



¡ Y qué pronto se cansaron los diarios !

¡ Qué pronto, sus titulares, dejaron de abrir

al mundo, las ventanas por donde se asomaron,

con la herida caliente, cualquier huerfanito y

cualquier ser viviente sorprendido por seguir...

latiéndole aún el corazón !



Muchos preguntarían la dirección de Dios,

porque no hubo ración de infierno suficiente:

los malhechores se vieron redimidos, volvieron al pillaje;

los violadores jugaron con las niñas al sálvesequienpueda;

y el cólera repartió cartas sobre un ciclomotor.



No sé dónde han mirado, los del Selecto Club

  -países dominantes y todos sus comparsas-,

carentes de interés porque, en el caos de Haití,

no fermenta en su diestra un interés rentable.



¡ Ya demasiados muertos y, aún, más muertos... !



Y todos esos muertos quizá podrán, por fin,

quejarse justo ahora, en su efemérides,

con sus caritas grises, todavía asustadas,

otra vez en los medios de comunicación.



Redoble el alma humana su tambor,

y vibre en estridencias su membrana,

para sentirse viva, para elevar la voz,

pues ya desde hace tiempo, quizá ya estemos todos...
más que vivos,  ¡ bien muertos !




Haití, LA CEPEDA CHIC Noticias y los poetas no te olvidan.


1 comentario:

  1. Muchas gracias, Miguel Ángel, por considerar el poema digno de este espacio cuyo esfuerzo nunca será suficientemente reconocido. Las voces alternativas son más necesarias que nunca.

    Un abrazo

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