lunes, 19 de mayo de 2014

Miguel Arias Cañete. Un "machista" al que se le llena la boca de pasta espumosa al hablar ¿puede representar al país?.



El debate fue tibio y de poca audiencia, pero lo ganó Elena Valenciano.

Tras perder el debate la pasada semana ante la candidata socialista Elena Valenciano, he aquí, que Miguel Arias Cañete no ha tenido otra ocurrencia que intentar justificar su derrota televisiva con un argumento machista mediante el que menosprecia a las mujeres, incluidas, todas las europeas.

No me imagino que en Francia, Alemania, Holanda y la mayor parte de países vayan a aceptar de buen grado lo argumentado por este representante público español, pero lo cierto, es que todavía no se ha disculpado de haber afirmado que el debate entre un hombre y una mujer es muy complicado, porque si haces un abuso de superioridad intelectual parece que eres un machista que está acorralando a una mujer indefensa.





A mí, sin embargo, no me parece que Arias Cañete sea capaz de acorralar intelectualmente a nadie, aunque es evidente que las mujeres de su partido han aceptado de buen grado sus palabras ofensivas porque ni una sola las ha criticado. Pero en el resto del país y de Europa no se defienden este tipo de "valores", y por eso, antes o después deberá de dar explicaciones sobre ellas.

En fin, también me gustaría conocer lo que piensan los familiares masculinos de su esposa (Micaela Domeq Solis-Beaumont) sobre esta afirmación tan repulsiva y cuestionable. Sin embargo, el debate también nos dejó la desagradable imagen de un Cañete al que tras hablar un rato se le llenaba la boca de una pasta espumosa que causaba una gran repulsión a través de la televisión. Por eso, no me puedo ni imaginar lo que tiene que ser en vivo, por ejemplo, cuando esté en alguna reunión representando a España y no tenga a los asesores de imagen y asistentes del PP delante, para hacerle un arreglo antes de que concluya de la pausa publicitaria.





Sinceramente, creo que para representar a un país en Europa -al margen de la ideología política- deben de exigirse unos mínimos decorosos en el aspecto ideológico-intelectulal y físico-estético. No puede ni debe valer todo. De verdad, señor Cañete, se lo digo en serio, usted no debería respresentar a España. ¡Ah! y otra cosa más, pida disculpas cuanto antes, porque más allá de los Pirineos no le van a consentir lo que ha dicho. ¡Hágame caso!.



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