domingo, 29 de junio de 2014

Autenticidad e impostura. La crítica socio-rockera más punk de Ricardo Herreras Santamarta.




                                                   AUTENTICIDAD E IMPOSTURA




Si hay un tipejo que me repatea es Paul David Hewson, más conocido como Bono, el líder y cantante - o cantamañanas - de ese grupo llamado U2. No voy a entrar a valorarle como músico, pero este primaveras piji-progre (amén de ecolojeta, social-guay, oenegeísta profesional y postmodernuqui), que viaja en jet privado haciendo discursos tan buenistas como psicodélicos (sí, las drogas acaban pasando factura) para ayudar a África y luego pierde el traserillo por fotografiarse con todos los mandatarios habidos y por haber responsables precisamente de ese hambre en el continente negro, me tiene literalmente hasta los mismísimos cojones. Y es que, en un mundo carente de referentes dotados de ética, impostores como Bono pueden hacer mucho daño. 

La fundación filantrópica que encabeza el susodicho (la ONE; sí, como el título de uno de sus discos) recibe ochenta veces más dinero del que canaliza a las causas sociales que supuestamente apoya (sólo el 1.23%). Por ejemplo: durante 2008, ONE obtuvo $14,993,873 de los cuales sólo $184,732 fueron distribuidos a proyectos de caridad, mientras que más de ocho millones de dólares se utilizaron en sueldos de empleados y ejecutivos. Las matemáticas parecen no mentir.

En otras "extrañas" manifestaciones de su bipolar personalidad, resulta que este individuo va por ahí presumiendo del rol político que ha desempeñado en su natal Irlanda, donde dice haber contribuido mitigar la histórica violencia interreligiosa, lo que no quita para que su banda tribute en Holanda (donde los impuestos son más bajos, of course) o que su marca de ropa para incentivar la producción en África se manufacture en fábricas textiles de China, donde ya sabemos qué excelente trato dispensan allí a los trabajadores. Sus últimas loas a la UE (llamando "héroes" a Angela Merkel o Durao Barroso) desde luego revelan un caso clínico de aguda y preocupante esquizofrenia (chaval, ¡háztelo mirar!).

No sé realmente si Bono es consciente de quien es él mismo, si un bluff mercadotécnico, un glamuroso farsante, una trasnochada celebrity al que el dinero y la fama se le han subido a la cabeza o un mesiánico sociópata afectado por un ego todavía más elevado que su pretencioso lifestyle. Bien pensado, todo circo necesita su payaso (o todo payaso necesita su circo: en este caso concreto el orden de los factores no altera el producto) y ese papel lo cumple a la perfección, no cabe duda.




En cuanto a los Stones, alguien dijo una vez que esto del rock and roll, para ser realmente auténtico y genuino, y no una burda impostura, "no sólo tienes que poseer un toque rebelde, también tienes que alejarte de las sociedades anónimas"... pues hombre, se podía hacer una biografía del grupo británico titulada "Los Rolling o como ser pose y no hacer nada en 30 años”(salvo ser una mala copia de sí mismos y necesitar de la adulación constante de un montón de fans tan entregados como despistados).

Porque los egocéntricos miembros de la banda que lidera el Caballero de la Orden del Imperio Británico (hay que joderse: ¡un tipo que lleva sin tributar a la hacienda inglesa la friolera de 44 añazos, desde 1970!) Mick Jagger no es que estén haciendo cosas que en su día dijeron que nunca harían (como morirse de ganas por ser recibidos en audiencia por la Reina madre Isabel II, pajarita y esmoquin incluido), hayan traicionado sus ideales (¿los tuvieron alguna vez?) o se hayan malvendido al vil metal (entradas a precio astronómico para sus conciertos, macrogiras mundiales patrocinadas por fondos de pensiones norteamericanos semifraudulentos, etc.).... es que directamente se han convertido en una gigantesca corporación cuyo único fin es el de “hacer caja”: ¿cuántas veces han dicho que se retiraban los muy cansinos? 

En cualquier caso, ¿qué se podía esperar de un estudiante de económicas en sus años mozos como "morritos" Jagger? ¡De ganar pasta gansa, hacer inversiones y llevárselo crudo a paraísos fiscales debe saber un huevo! Eso de la rebeldía antisistema, la rivalidad Beatles-Rolling (que es algo como discutir sobre la Coca-Cola y la Pepsi-Cola o sobre el sexo de los ángeles), “Sus Sátanicas Majestades" (no creo que hayan hecho una  güija en su puñetera vida; yo tampoco, que conste, pero no voy por ahí tildándome de “satánico”), las presuntas orgías repletas de alcohol y drogas, así como otros episodios erótico-festivos nunca confirmados (¡qué fácil es inventar leyendas urbanas por el márketing!)... tiene toda la pinta de haber sido un cuento chino.

Bueno, no exactamente: para eso ha estado ahí Keith Richards, que se ha metido “pal body” lo que no está en los escritos, lo suyo y lo que el Jagger dice que se ha metido (hace años el Richards se cayó de una palmera: a decir verdad, lo extraño no es qué hacía este individuo subido allí arriba, sino cómo el apodado “pirata” -de agua dulce- todavía pueda mantenerse en posición vertical encima de un escenario).




Frente a tanta impostura, "God Savethe Queen", el himno de ruptura de los Sex Pistols cumplía este mismo mes 37 años y no parece sufrir ningún síntoma de escleriotización (de muy poquitas canciones se puede decir lo mismo, por cierto).

Más bien al contrario. Al igual que La Polla Récords con su "Ellos dicen mierda y nosotros amén", podría formar parte de la banda sonora de nuestra paupérrima situación político-económica actual y de paso, poner en su verdadero sitio a las trasnochadas y anacrónicas dinastías reales, hoy de tanta utilidad social como una figurita de porcelana Ladró en un taller mecánico (a no ser como tapadera amable de los opresores poderes fácticos, claro está).

Hagamos una prueba: elevemos el volumen del equipo de música y pensemos TODOS en lo sucedido en este tiempo y en cómo nos va. Sí, no es difícil trasladar la Inglaterra del año 1977 (y eso que todavía no había aparecido por allí la "Bruja de Hierro", Margaret Thatcher y sus duras políticas neoliberales) a nuestros días, en cualquier rincón de esta "Europa de los mercados". La letra, traducida al español, dice:

"Dios salve a la Reina / Su régimen fascista / Te han convertido en un idiota / Una bomba H en potencia // Dios salve a la Reina / No es un ser humano / No hay futuro / En el sueño de Inglaterra // Dios salve a la Reina / Que no te digan lo que quieres / Que no te digan lo que necesitas / No hay futuro, no hay futuro / No hay futuro para ti // Dios salve a la Reina / Sabemos lo que decimos, tío / Adoramos a nuestra Reina / Que Dios la salve // Dios salve a la Reina / Porque los turistas son dinero / El torso de nuestro personaje / No es lo que parece // Dios salve a la Reina / Dios salve la historia / Dios salve tu demencial desfile // Dios salve a la reina / Señor, ten piedad / Todos los crímenes se pagan / ¿Cuando no hay futuro / Cómo puede haber pecado? // Somos las flores en el cubo de la basura / Somos el veneno de tu maquinaria humana / Somos el futuro, tu futuro // Dios salve a la Reina / Sabemos lo que decimos, tío / Adoramos a nuestra Reina / Que Dios la salve // Dios salve a la Reina / Sabemos lo que decimos, tío / No hay futuro / En el sueño de Inglaterra // No hay futuro , no hay futuro / No hay futuro para ti / No hay futuro , no hay futuro / No hay futuro para mí".
BRUTAL!!!


Bueno, ahora sólo hay futuro para sinvergüenzas tipo Jagger o Bono (el de U2 y el de Castilla-La Mancha).


                                           Ricardo Herreras Santamarta.


 

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