martes, 26 de agosto de 2014

León despidió ayer a los tres guardias civiles fallecidos en acto de servicio, cuando procedían al rescate de un montañero.




El sargento Enrique Ferrero, superviviente a la tragedia, tuvo que vivir entre lágrimas el adiós a sus compañeros.

La ciudad de León vivió ayer una jornada de dolor debido a la tragedia de este pasado domingo, en la que tres guardias civiles fallecieron tras siniestrarse el helicóptero en el que procedían al rescate de un deportista, en las inmediaciones del pico Maraña.

Solamente un miembro de la Guardia Civil sobrevivió al accidente aunque tuvo que contemplar de cerca el trágico desenlace que se produjo. Por el momento se estudian a fondo las causas del siniestro, pero alguna hipótesis inicial apunta hacia un imprevisto golpe de viento.

 

Varios políticos acudieron a la dolorosa despedida, entre ellos, el ministro de Interior Jorge Fernández Díaz.




Ayer, el último adiós congregó a familiares, compañeros, amigos, autoridades y ciudadanos que acudieron sobrecogidos a la inesperada despedida a la catedral de León, en donde se celebró el funeral que fue oficiado por el obispo castrense Juan del Río.


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