martes, 4 de noviembre de 2014

Diputación de León. El PP convierte a la administración provincial en la más cochambrosa de España. El circo en la Diputación durante los próximos meses, parece asegurado.




Isabel Carrasco fue abatida en el Puente de Triana mientras se dirigía a la sede del Partido Popular.

El hedor es fétido. Nauseabundo, ya irrespirable. Este es el ambiente que hoy lo invade todo en la provincia después de que el PP haya vuelto a poner a León en el candelero de la vergüenza.

A solo escasos meses de que la Diputación de León fuera publicitada como la más transparente de España, se ha demostrado ahora que esto no era así, y que además, ésta puede ser considerada como la más cochambrosa del país.

Los motivos por los que se le puede asignar este calificativo son numerosos pero algunos son de tal magnitud, que merece la pena recordarlos para quien dude de que merece tal distinción. Para empezar, en primer lugar podríamos citar el Puerto Hurraco a la leonesa que tuvo lugar hace medio año, cuando la presidenta de la Diputación Isabel Carrasco fue abatida en el Puente de Triana tras un largo seguimiento hecho por alguna militante de su partido. Así es, el Partido Popular se ha convertido en una referencia provincial que cada vez que es mencionada en los medios de comunicación, avergüenza y humilla a la provincia entera: lo mismo con crímenes raciales que con conductas surrealistas como la del hasta ahora presidente de la Diputación Marcos M. Barazón, que tras ser detenido le dijo al juez eso de que Me quitan de en medio por ser rival político para algunos. En fin, algunos podrían creerse que son las declaraciones de un mentiroso o de un perturbado mental tras habérsele decretado la prisión incondicional, pero lo cierto, es que así se defendió el presidente de la Diputación y alcalde de Cuadros.



A pesar de estar entre rejas, M. M. Barazón continúa siendo el alcalde de Cuadros y el presidente de la Diputación de León.

Sí, alcalde de Cuadros y desde la cárcel, porque para quien todavía no se haya enterado, los concejales se han puesto gallos ante el PP y tras ser expulsados, como si estuvieran abducidos, se han mantenido en su cargo obedeciendo a su rocambolesco alcalde-presidente que ahora ejerce, desde la celda de una prisión.

Pero que nadie se extrañe, que el PP no sólo hace cosas raras desde León. En efecto, como ejemplo podría citarse que a pesar de que el PP se encuentra en estado de descomposición, a Dolores de Cospedal le ha faltado tiempo y sobre todo vergüenza, para sentenciar: El PP ya ha hecho todo lo que podía frente a la corrupción.


 
En medio año el PP podría perder la presidencia de la Diputación pero entre tanto, tras Carrasco y Barazón, al partido no se le ha ocurrido otra cosa que proponer como siguiente presidente a Emilio Orejas, conocido por heredar el cargo de alcalde de su padre y por restaurar con dinero público hace unos meses, un monumento franquista.


En fin, la podredumbre es indescriptible, M. M. Barazón sigue al frente de la alcaldía de Cuadros, de la presidencia de la Diputación y por si fuera poco, como para que la fiesta no decaiga, resulta que el PP ya ha encontrado a su futuro sustituto: Emilio Orejas. Así es, el mismo que heredó el cargo de su padre en el Ayuntamiento de Valdelugueros y el mismo que este pasado mes de agosto protagonizó una polémica por restaurar con dinero público un monumento franquista. Esto último escandalizo bastante a unos cuantos leoneses pero a mí no, porque desde mi punto de vista, lo normal es que el miembro de un partido heredero del franquismo intente restaurar sus símbolos.

Lo dicho, la Diputación de León podría inaugurar en breve su tercer presidente del año y los populares parecen haber pensado en todo, porque los ingredientes para que continúe el indecente jolgorio y la putrefacta algarabía, no faltan.
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