viernes, 14 de noviembre de 2014

El hundimiento del Santo Grial cada vez está más cerca. Ricardo Herreras escribe sobre ello y acerca del silencio cómplice de la Universidad de León.




El Diario de León ha apoyado y alentado la estafa cultural desde el principio, y todavía, continúa haciéndolo.



Ricardo Herreras Santamarta/



EL HUNDIMIENTO

En el Quijote, Cervantes pone en boca de Alonso Quijano estas palabras: “El que se dirige a las generaciones siguientes para engañarlas, es mil veces más culpable que el que procura engañar a los vivos. Las razones que puede tener un hombre ruin para ocultar o pervertir los hechos, no existen para los siglos futuros. El historiador mentiroso es acreedor a la horca tanto como el monedero falso. La verdad es oro: pasar la mentira en relaciones escritas a los tiempos venideros, es falsificar la moneda sagrada que sirve para el cambio de ideas y la enseñanza de las gentes”.

            Unas palabras que si algo ponen de manifiesto es el rigor que existía en aquella época a la hora de acercarse a la Historia, la cual, sin ser una ciencia como tal, era investigada y estudiada como una rigurosa disciplina científica. Claro, con el postmodernismo se dejó de lado la objetividad y llegó el gusto por las pseudociencias (caso del esoterismo o el ocultismo) y por aquello de que “no existe la verdad, sino mi verdad”. Y bueno, los resultados a la vista están. Desde luego, de aplicar la máxima cervantina al pie de la letra, ¿qué habría que hacer con los autores de “Los reyes del Grial” (Margarita Torres y José Ortega), un libro con menos veracidad que una supuesta autobiografía de Ana Obregón (alias “Antoñita la fantástica”) y que sin embargo ha sido amparado y auspiciado por las “ fuerzas vivas” de nuestra provincia leonesa, financiado con dinero público en forma de trabajo de investigación y publicitado hasta el hartazgo por la servil, mamporrera e indocumentada prensa local?

            Pues bien, dentro de unas pocas semanas, el profesor e historiador (también leonés, que conste, no sea que alguno piense que es un “enemigo” de Valladolid) Carlos Javier Taranilla publicará un libro en el que se desmontará punto por punto que el cáliz de Doña Urraca sea el Santo Grial, mito este último -la copa con la que se instituyó la Eucaristía y que pasó a manos de José de Arimatea, utilizada luego para recoger la sangre de Jesús tras la crucifixión- nacido en el contexto de la literatura artúrica. Valiente, sabe que se expone a la cerril incomprensión de muchos (bastantes de ellos engañados en su buena fe), al fanatismo de algunos meapilas que no distinguen fe y hechos históricos, al oportunismo de los hosteleros que pensaban “hacer el agosto” a base de vender un producto falso e incluso al insulto viperino de los leonesistas de postal (esos que se envuelven en la bandera morada y luego se sirven de la provincia como cortijo particular), pero la mentira tiene las patas cortas y por encima de todo debe primar el rigor y la verdad.

            En todo este rocambolesco episodio, especialmente grave ha sido el silencio de las cátedras universitarias de Historia, cuyos responsables aun sabiendo de la falsedad de lo publicado han decidido mirar de forma cómplice para otro lado, quizás por aquello del corporativismo, del “hoy por ti y mañana por mí” o de que tengan no poco que esconder en sus presuntos trabajos de qualité. Una más de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de León, otrora templo de la sabiduría y el debate, y hoy (entre el postmodernismo y esto del Grial) cada día más reducida al descrédito. Luego que no extrañe a nadie el que los títulos otorgados, fuera de aquí, no valgan ni para limpiarse el culo con ellos

            Eso sí, nos divertiremos en los próximos días con los gacetilleros de estos lares -con la ínclita Verónica Viñas a la cabeza- tapando los múltiples agujeros de un barco que se está yendo a pique casi al poco de hacerse a la mar.


                                                                                                           Ricardo Herreras.


        

1 comentario:

  1. Acabo de verlo. Ricardo, más razón no pu.edes tener. Y creo que Carlos Taranilla no está solo, aparte de ti. Animo, con la verdad se va a... donde sea.

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