jueves, 1 de enero de 2015

Podemos en la encrucijada. Ricardo Herreras apunta con la flecha a la manzana.








Ricardo Herreras Santamarta/

                                                PODEMOS EN LA ENCRUCIJADA

Hace escasos días, Xosé Manuel Beiras en una entrevista a eldiario.es a través de Skype afirmó que “O la ciudadanía en el Estado español barre a esta chusma podrida, a votos o a pedradas o, si no, tendrá que asumir ser sierva y esclava durante unos cuantos años más. O hay una ruptura en serio o habrá una situación de facto cuasi totalitaria, que es la que tenemos hoy, disfrazada de lo que quieran”. Algo excesivo a veces en las formas, pero lúcido siempre, hombre de pueblo, intelectual riguroso y gran conocedor de nuestra historia y sus gravísimos problemas seculares, el histórico y veterano político gallego dio una vez más en el clavo. En efecto, 2015 será un año clave para saber si las cosas van a cambiar de verdad en España o asistamos en cambio a una nueva escenificación de la más pura farsa gatopardiana (ya saben, lo de “cambiarlo todo para que todo siga igual”) que nos robe el futuro para décadas. Desde luego, lo que está claro es que la izquierda se encuentra ante una ocasión histórica de lograr una mayoría social con la que (al menos) intentar dar un giro a las agresivas y letales políticas neoliberales emprendidas aquí en los últimos decenios, empobrecedoras de la ciudadanía de a pie y responsables de la brutal brecha actual entre ricos y pobres.

            Lo malo es que muchos de los que se han ido subiendo al carro de PODEMOS (formación política de recientísima creación y llamado a desempeñar un papel clave en un futurible y deseable cambio) ya dan por hecho que precisamente las cosas van a ser una especie de revival de lo ocurrido aquí en 1978. A mi parecer y desde la distancia, el problema está en que quienes forman las candidaturas que aspiran a ocupar las Secretarías Generales y Consejos Ciudadanos que se están alineando con la dirección de PODEMOS en no pocas provincias españolas son aquellos que solo están en la lógica del botín, aquellos a quienes que se les ha esfumado el sueño consumista de la luna de miel de los años 90´ y ahora no saben qué hacer con sus mediocres vidas, salvo seguir en lo que realmente han estado siempre, esto es, mantener su espíritu gregario y apuntarse al caballo ganador. Dicho con otras palabras: niñatos burgueses de clase media frustrados, señoritos provincianos de escaso espíritu crítico, ínfima formación político-cultural y menor tradición de lucha, no pocos de ellos desembarcados del PPSOE.

            En mi humilde opinión (y sin pretender que ésta interfiera en absoluto en la campaña por la Secretaría General y Consejo Ciudadano de León) entiendo que tanto los que están al frente de PODEMOS como sus bases más honestas deben darse cuenta de que -llegado el caso e hipotéticamente gane las elecciones- habrán de enfrentarse a un escenario durísimo (la oligarquía que lleva depredando el territorio patrio como su cortijo particular durante no menos de 500 años no va a soltar la presa así como así) y habrán de batallar en la calle por medio de una constante movilización ciudadana y en muchos frentes si quieren cambiar de verdad las cosas. De lo contario, durarán un suspiro. Y ello será una tarea titánica que solo podrá ser llevada a cabo por gente honesta y comprometida de verdad. Sobran, pues, los jetas en busca de algún cargo, los arribistas, los trepas y los oportunistas de toda índole y condición.

                                                                                              RICARDO HERRERAS 



No hay comentarios:

Publicar un comentario