miércoles, 4 de febrero de 2015

Tres colores (I). Azul: libertad. Brevísima Trilogía Reflexiva de Ricardo Herreras.







Ricardo Herreras Santamarta/


                                       TRES COLORES (I). AZUL: LIBERTAD

La libertad se puede vigilar, perseguir o incluso enterrar de forma circunstancial, pero nunca matar del todo, pues constituye la primera de nuestras muchas aspiraciones vitales. Desde luego, siempre será preferible vivir como seres libres que no como dóciles mascotas amaestradas, por muy acomodada que sea nuestra existencia en una "jaula de oro".

Ahora bien, una cosa es desear la libertad y otra muy distinta es ejercerla de forma persistente. Lo primero está al alcance de cualquiera (¿quién no?) y lo segundo es patrimonio de una minoría.

Porque aunque todos nos llenamos la boca con la palabra "LIBERTAD", pocos son los que en el fondo creen en ella con sinceridad y hasta las últimas consecuencias, pues ello empieza por atreverse a vivir como uno quiere pero eso sí, adoptando en todo momento y lugar una actitud vital de radical compromiso, coherencia y responsabilidad para con la propia existencia.

¿Cuántos pueden decirlo?



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