jueves, 4 de junio de 2015

Desde la Casa de la Griega hasta Sancil. Abel Aparicio escribe sobre los parajes de ensueño de Quintana del Castillo.



Hace algunos meses Abel Aparicio se puso en contacto con nosotros para pedirnos alguna información sobre la Casa de la Griega acerca de la que ya habíamos escrito en los blogs CEPEDA   Reino de León. Ahora, transcurrido algún tiempo, el autor nos ha enviado un enlace con el artículo que ha elaborado y nos solicita ayuda en su difusión. Faltaría más, como no publicar este artículo y esas imágenes que nos hacen viajar de inmediato a uno de los rincones más hermosos de León. Lo dicho, queridos lectores, que lo disfrutéis.



Abel Aparicio/

Leyendas y naturaleza en La Cepeda podría ser el título de la ruta con inicio y fin en Quintana del Castillo (León). Al igual que en Soria o Toledo tienen sus rutas sobre leyendas, La Cepeda podría hacerlo con los relatos legendarios de Casa la Griega y el poblado de Sencil.

La ruta, de once kilómetros y medio (pinchad aquí), tiene un desnivel muy asequible, de unos 350 metros, donde se puede disfrutar de un paisaje muy variado, desde la orilla del río Gándara y el río Pega, hasta zonas de secano o pinares, robles y encinas.

Uno de los dos puntos de mayor interés, se encuentra en su parte más septentrional, casi a  mitad de la ruta. Se trata, de lo que fue o pudo ser, el poblado de Sencil y la fuente en la que nace el río Pega. Germán Suárez Blanco, nos cuenta en lengua asturllionesa -en una de sus variantes, el cepedanu- la siguiente leyenda recogida en el libro El aroma del viento, historias y leyendas de La Cepeda (Puente de letras, 2009) que publicó la Asociación Cultural Rey Ordoño I:

Di qu’una muyer amasóu´l pan la nochi’l sábado pa’l domingo: víasey’ulvidáu que ye tucaba lleva’l pan benditu pa la ilesia y nu tenía’n casa na más qu’un reboxo pan más duru qu’un cuernu. Nu pudu más qu’amasa’l pan en que fuera domingo. Di qu’al cuyer l’agua p’amasalu cuyíu n’ella una salmanquesa. Cumu yera de nochi nu víu’l bichu y púsula calentar y ichóu l’agua pa la fariña y amasóulo. Fizo seis fugazas. Pur la mañana, que ya vía’nfriáu’l pan, partíu una figaza’n benditus y llevóula pa la ilesía. Cuminun to lus del pueblu d’aquel pan bendito y mirinun todos. Nu quedóu ningunu.




Di qu’ había dos mozas que nu sey si’staban cu’l ganáu p’arriba, pa’l monte y nu funun a misa u si’staban sirviendo p’allá p’Astorga. Funun las que quedonun de to lus de Sencil. Tamién di que veninun pa Villar a pedir que yes dieran onde dormir. Peru los de Villar pensonun que vía síu la peste lu que matóu a to’l pueblu y tuvinun miedu. Nu quisinun dais casa a las dos mocinas. Entós fonun pa Quintana. Tampoucu las qusinun dentru’l pueblu. Pero fizinun-yes una chabola primeru y una casica después p’al saliente’l pueblu, n’un barriu al que llamonun “Barriu la Salamanquesa”. Peru’l mieu a la peste fizo que nadie fuera velu ni anterrá lus muertus. Lus llobus y milanus lus cominun. Pasonun lu menos dos iviernos antes de dir nadie pur allí. Así yía to’l monte Sencil fui pa Quintana.




La ruta transcurre y llegamos al refugio de montaña 'San Cil', muy bien acondicionado, que toma su nombre del antiguo poblado de Sencil.





Desde el refugio, casi paralelos al río Pega que acabamos de ver nacer, llegamos a Casa la Griega, lugar próximo al vecino pueblo de Villarmeriel. Sobre la leyenda de la Griega, otro libro, en esta ocasión de Nicolás Bartolomé Pérez, de título Mitoloxía popular del Reinu de L.lión (Cultural Norte, 2013) y también en lengua asturlionesa, en esta ocasión, en otra de sus variantes, el Patsuezu. En el libro nos cuenta como en el no muy lejano pueblo de Villarroquel, está el conocido como Molino de la Griega.

En Villarroquel, l.lugar asitiáu na confluencia entre los ríos Oumaña ya L.luna qu’una vez amestaos forman el ríu Órbigu, aparecen los resclavos d’una esplotación aurífera romana, ya los restos de la sua canal son interpretaos como’l testimoniu d’una viecha construcción denominada’l Molino de la Griega, con una mucher (la Griega) como responsable única de la construcción. La l.lienda recochida pol Padre César Morán señala qu’en vísporas d’inaugurar el molín, cuando ya todo estaba axeitao, la Griega dixo: “Mañana muele el molino”. Dalguién retrucóu: “Mujer, si Dios quiere”, pero el.la  respondíu con esta rima:

Que quiera Dios,
que deje de querer,
el molino de la Griega
ha de moler.

Entoncias, al chegar l’augua al molín no momentu de la inauguración ya al enterase d’aquel.la blasfemia, toda la construcción, cono banzáu ya’l molín, españóu (Morán Bardón 1948: 57-58). La canal tien unos venti quilómetros de l.largu, cochía l’augua del ríu Torre, en Santiago de las Villas, pa desembocar nun gran banzáu anguano secu en Villarroquel onde asitia la tradición el Molino de la Griega.




Desde la Casa la griega y por un pastizal, la ruta vuelve al camino inicial para volver a Quintana del Castillo.




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